Cuando hace 150 años Carlos Manuel de Céspedes dejaba enraizada la historia de lucha de los cubanos en La Demajagua, nadie imaginaba entonces la grandeza de ese hombre, que estaba legitimando un hecho decisivo en el destino del país.


A él, al líder independentista, de límpido patriotismo como dijera Eusebio Leal, está dedicado el vigésimo tercer congreso de Historia que se desarrolla en la provincia de Granma, cuna de la nacionalidad cubana.
“El congreso viene a significar que las raíces históricas de la nación siguen siendo investigadas, divulgadas y sostenidas por una legión importante de historiadores integrados a las diferentes instituciones que representan la historia en el país, “dijo Aldo Daniel Naranjo, Presidente de la Unión de Historiadores en Granma.
El evento inició con la entrada de la espada ceremonial del Padre de la Patria, en el Teatro Bayamo, las palabras inaugurales del Presidente de la Unión de Historiadores de Cuba, y un panel sobre “Carlos Manuel de Céspedes en la historia de la nación cubana” a cargo de distinguidas personalidades de la cultura.
La jornada continuó con el trabajo en comisiones en la Escuela militar Camilo Cienfuegos, donde se presentan durante tres días más de un centenar de ponencias, en un evento científico que demuestra que la historia de Cuba no está inmóvil.

En la noche está prevista una jornada cespediana en más de 20 barrios bayameses que honran así el bicentenario de su hijo ilustre. El programa incluye presentaciones de libros, exposiciones, recorridos por sitios históricos como Dos Ríos, donde cayó en combate José Martí, y La Demajagua, desde donde hace 150 años, ocurrió el levantamiento armado de Céspedes, cuyos méritos históricos veneramos hoy.
Los granmenses acogen por estos días a varios premios nacionales de historia, personalidades, investigadores de todas las provincias, y al Ministro de Cultura Alpidio Alonso.
Por: Lizet Márquez Gómez.
